domingo, 22 de febrero de 2009

Y SI DE VERDAD FUERA

Y si de verdad fuera
-que tanto lo dudo- poeta,
¿en qué nardo de luna te escribiera?,
¿en qué cansada arena
te dejara la impronta de mi huella?,
¿en qué encina guardara
mi recio corazón en desbandada?,
¿en qué viento de amor edificara?,
¿qué noche, y vida, y casa
para tu pie tejiera en cada palma?

miércoles, 18 de febrero de 2009

SOLEDAD

Que por el monte de Venus
amargos sátiros vienen,
lánguida lluvia de tardes,
núbil soledad de peines,
tristes dedos de muchacha
que la colina descienden.
Borra el viento los contornos
y dibuja palafrenes
desbocados Fantasía.
¿Quién dibujará en tu frente
corazones de amaranto?
¿Quién segará trigo verde?
Fríos labios del espejo
besan tus labios calientes.
El río desnudo abraza
una cintura de sierpe.
Estallando en la penumbra
volcán de pechos y vientres
penetra por las ventanas.
En la casa nadie duerme.
Vagan muñecas sonámbulas,
de chocolate los dientes,
en la noche de desvanes.
Y gimen por las paredes
canciones cojas y ciegas
sin nadie que las recuerde.
Qué cuerpos crepusculares,
cuerpos de nunca que vuelven
por el cielo y por las ramas,
en tus pupilas rebeldes.
Qué profundidad nocturna
se viene por los parterres.
Qué frescor llama a tus venas.
Corre, corre, corre, vente
que la luna quiere amarte.
Corre, corre, corre, vete,
vienen mujeres preñadas.
Sólo piedras pare el vientre,
rocas grises sin consuelo,
nubarrones de las sienes.
Piedras, nubes, piedras. Piedras
y esa alegría demente
de nuestro fluír repetido,
alegría de las fuentes.
Soledad, lava tu rostro
con ceniza de las viernes,
libra tu cuerpo nocturno.
Soledad, que bien me quieres,
qué bien conozco tu nombre,
nombre de alfalfa y de nieve,
urdimbre de nada y viento
hecha de lluvia y de siempre.
Con el torso de la tarde
acorazado de gente
recorro tu cuerpo romo
herido de larga muerte.

lunes, 16 de febrero de 2009

ROMANCE INSOMNE

¡Ay que no puedo dormir,
que la luna no me deja!
¡Ay que no puedo dormir!
¡Cómo brillan las estrellas!
¡Ay que no puedo dormir!
¡Su canto el grillo no cesa!
¡Ay que no puedo dormir,
que mi alma tiene una pena!

En la noche de verano
ni viento ni brisa queda,
muerta el agua del arroyo,
¿quién se llevará mi pena?

sábado, 14 de febrero de 2009

POR MIRARTE A LOS OJOS

POR MIRARTE A LOS OJOS

A Felicidad

Por mirarte a los ojos he perdido
la vida que me dieron un verano,
por mirarte a los ojos que sustentan
cárceles por pestañas muero preso.

No cubrirá mis huesos tierra alguna
que no haya sido hollada por tu planta,
que el sereno mirar tuyo no sea
no buscarán mis ojos otro cielo.

Felicidad, te adoro y te lo digo
como te dije amor con otros nombres
que ocultaban el tuyo, en otras bocas

ávidas de la tuya siempre idéntica,
con otros ojos fijos en tus ojos
creadores de vida en los océanos.

sábado, 7 de febrero de 2009

PROPÓSITOS

Pasión por la lectura

Aprendí a leer antes de acudir a la escuela. Mi hermana, con vocación de maestra, me enseñó a hacerlo en su enciclopedia Álvarez, libro que, más adelante leí casi por completo.
Leía todo lo que caía en mis manos, los escasos libros que había en el hogar, periódicos y revistas atrasados, libros de texto, tebeos... Las letras eran mis mejores jugetes, leía sin medida ni descanso. Cuando íbamos de visita, lo primero que miraba era si había algo para leer en la casa y pasaba el tiempo con un libro, una revista o un tebeo entre las manos, me leí la biblia casi entera y me gustaba ir a la casa donde mi hermana trabajaba en Valladolid para bucear en el primer diccionario enciclopedico que conocí. Mi padre decía que tanto leer me sorbería el seso.

Y la escritura

Pero ocurrió que le tome gusto a escribir. En la escuela primero y en el colegio después, el maestro y los sucesivos profesores de lengua y literatura, ponían mis redacciones como ejemplo y me alentaban a leer y escribir. A los once años publicaron en Bilbao, en la revista del centro regido por los hermanos gabrielistas donde estudiaba, mi primer trabajo impreso, elegido entre todos los alumnos de primero de bachillerato. Me sentía escritor. Y comencé a soñar.
Pero la vida me llevó por otros derroteros.

La poesía

A los catorce años comencé a escribir poesía. Un compañero de clase me enseñó un cuaderno con sus poemas y yo pensé que podía hacerlo mejor que él. Y, poco poco, le fuí tomando aficción. Leí a Lorca, a Machado, a Juan Ramón, a Miguel Hernández, entre otros, conseguí algún libro de preceptiva literaria y escribí sin descanso en hojas sueltas, en cuadernos. Publiqué por primera vez mis versos en el Diario Regional de Valladolid y, a los 18 años, di mi primer recital poético en la Casa de Cervantes de la aquella ciudad castellana. Me sentía poeta y quise publicar un libro del que conservo el prólogo que, amablemente, escribió Carmen Isabel Santamaría del Rey. Pero la poesía, entonces como ahora, no vendía y si uno quería publicar, tenía que costearse la edición, cosa que en aquellos momentos no me podía permitir.
Fue en Barcelona, años después, 1979, cuando vio la luz "Orto", mi primer libro y en 1989, "De donde nace el viento", segundo y último libro editado. Desde entonces he seguido escribiendo, buscando mi lugar dentro del panorama poético, publicando de manera esporádica y dispersa, dejándome vencer a veces por el desaliento y la desidia.

Acerca de este blog

En 2006, comencé un blog, un verso como el pan de cada día, en el que pretendía dar a conocer mi trabajo poético. Ahora lo completo con éste en el que iré publicando los poemas de mis libros, junto a otros inéditos, para mantener viva la llama que encendí hace tantos años en las tierras castellanas donde mi ojos se abrieron a la luz y a la poesía.
Espero no defraudar a los ocasionales lectores.